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Todos menos uno, de la serie Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi. Serie Pequeños Messías.
Opinión 1

Messi y la modernidad

Por: Carlos Segoviano.

En una época en que cualquier turista se apodera del recuerdo con la eficiencia técnica que ofrecen los sistemas fotográficos actuales, puede parecer intrascendente el trabajo del fotógrafo Guillermo Otero, el cual se presenta en el Centro Cultural Borges (Buenos Aires). La obra de Otero remite a la captura de personajes o situaciones del mundo cotidiano actual; sin embargo, desde las primeras imágenes que muestran a niñas mexicanas envueltas en la paradoja de la tecnología empobrecida, de los garrafones y las cortinas de plástico ennegrecidos, es claro que la mirada de Otero se centra en uno de los grandes debates de los historiadores (del arte) en referencia a que la modernidad no siempre significa modernización.

Otero, <em>La hermana, </em>de la serie <em>El amanecer no dura toda la mañana, </em><em>todas las cosas deben morir. </em>Serie <em>Aztecas</em>.
Otero, La hermana, de la serie El amanecer no dura toda la mañana, todas las cosas deben morir. Serie Aztecas.

Las imágenes de Oteo retratan un París en dónde los tiempos se superponen entre los viejos dandis que aluden a la moda de otra época que aún consideran mejor y la gente que vive en la miseria sin acceder al primer mundo en el cuál supuestamente han colocado sus cobijas para dormir.

Otero, <em>Celu </em>y <em>Homework Súper Mami, </em>de la serie <em>El amanecer no dura toda la mañana, todas las cosas deben morir. </em>Serie <em>París</em>.
Otero, Celu y Homework Súper Mami, de la serie El amanecer no dura toda la mañana, todas las cosas deben morir. Serie París.

Otero además, como buen argentino, enfoca su mirada en uno de sus ídolos actuales, el futbolista Lionel Messi. Algunas de esas imágenes parecen remitir a la idea del rosarino como el mejor jugador del mundo frente a su rival el portugués Cristiano Ronaldo, a veces empequeñecido, otras derrotado por popularidad.

Otero, <em>Tierra </em>y <em>Todos menos uno, </em>de la serie <em>Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi. </em>Serie <em>Pequeños Messías</em>.
Otero, Tierra y Todos menos uno, de la serie Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi. Serie Pequeños Messías.

Mas cuando uno continúa mirando las fotografías, aunque la perspectiva de Otero pareciese centrarse en el deseo de tantos pibes argentinos (y del resto mundo) de acceder algún día a llegar ser como su ídolo a través del esfuerzo y la constancia, la realidad es que la cámara al final termina por revelar la otra cara de nuestros tiempos modernos y alienantes: sólo unos son los elegidos o siendo más severos, continúan siendo unos cuantos quienes pueden trascender, al aprovechar sus condiciones sociales, geográficas o económicas, por más que todos quieran cargar el peso y orgullo de ser Messi.

Otero, <em>Salinas, </em>de la serie <em>Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi. </em>Serie <em>Norte</em>.
Otero, Salinas, de la serie Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi. Serie Norte.

Las fotos de los nuevos “messías” se reparten entre la “mina” famélica a la que el poder simbólico de la playera del prestigiado equipo catalán nada le significa y el joven envejecido, el “chavo-ruco” que aún sueña con el éxito al mirar sus movimientos reflejados en su sombra, aunque el campo sea agreste y ningún portero mire su hazaña.

Otero, <em>La tristeza no tiene fin </em>y <em>Potrero, </em>de la serie <em>Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi.</em>
Otero, La tristeza no tiene fin y Potrero, de la serie Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi.

Pese a que el propio futbolista ante la derrota de Argentina una vez más en la final de la Copa América, expresó su cansancio e impotencia de ser Messi y no poder ganarlo todo, la maquinaria cultural desde los medios hasta los padres, harán que un nuevo joven “vista su piel” con el nombre del deportista ícono, sin importar que una vez más sólo sea uno el que logre emularlo y el resto termine, en el mejor de los casos, dormidos en una banca de París soñando aún con ser campeones, como el dramático caso del joven Oliver Atom en el final alternativo de la caricatura Los súper campeones.

Otero, <em>El mejor, </em>de la serie <em>Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi. </em>Serie <em>Pequeños Messías</em> y <em>Banco, </em>de la serie <em>El amanecer no dura toda la mañana, todas las cosas deben morir. </em>Serie <em>París</em>.
Otero, El mejor, de la serie Fieles y peregrinos: todas quieren ser Messi. Serie Pequeños Messías y Banco, de la serie El amanecer no dura toda la mañana, todas las cosas deben morir. Serie París.

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1 Comentario

  • Moisés Castillo dijo: 2 septiembre, 2016 at 10:19 pm

    No imagino la importancia de cargar un país sobre tus hombros , que al realizar 1000 y fallar una , soportar la prensa , la sociedad y la euforia deportiva .

    La sociedad al poner una luz de esperanza en un nuevo icono deportivo y saciar su sed de aventuras futbolísticas tipo ” súper Campeones ”

    Tal vez México necesite un súper héroe como Messi o tal vez no ?

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