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Arte Virreinal 1

Los escudos de armas de la serie de retratos de virreyes del Museo Nacional de Historia

Por: Luis Fernando Herrera Valdez.

La serie de retratos de virreyes del Museo Nacional de Historia ha sido objeto de algunos estudios en los que se ha analizado su calidad artística; la gestualidad, la vestimenta e incluso la joyería de los retratados. Sin embargo, en lo que respecta a los escudos de armas presentes en ellos, poco se ha escrito. Es por ello que el presente texto busca dar luz sobre este tema. Las obras bajo análisis son los retratos de los primeros diez virreyes de la Nueva España, correspondientes al periodo que va de 1535 a 1611.

Los retratos de los primeros diez virreyes novohispanos tienen muchas características en común: una de ellas es que hasta la fecha sus autores no han sido identificados, aunque el retrato de Gastón de Peralta ha sido atribuido a Simón Pereyns. [1]

Otro rasgo en común es que la postura corporal de los virreyes es de medio cuerpo sobre fondo oscuro, en pose de tres cuartos y con vestimenta austera, por lo general de color negro. Otro más, y que atañe al presente análisis, es la contundente presencia del escudo de armas correspondiente  al retratado.

Los escudos de armas en los retratos de los virreyes novohispanos

El escudo de armas de cada virrey fue pintado de un tamaño cercano al del rostro del retratado y precisamente colocado a una altura similar. La posición de cada escudo de armas produce un juego rítmico con la postura del retratado y con  las representaciones de los otros virreyes, lo que denota la intención de que los cuadros pudieran contemplarse juntos, como bien lo señaló Isidro Sariñana y Cuenca en su descripción del palacio virreinal de la Nueva España. [2]

Así, el retrato de Antonio de Mendoza mira hacia la derecha, y su escudo está colocado en la parte superior derecha, mientras que en el caso de Luis de Velasco, su pose está orientada hacia la izquierda, mientras que el escudo fue pintado en la parte superior izquierda. La mirada del virrey Mendoza y la postura de su escudo están así en una posición “A”, mientras que el virrey Velasco y su escudo están en una posición “B”. La sucesión de las posturas en los retratos seleccionados es A, B, A, B, A, B, A, B, A, B; como lo muestra la siguiente imagen: [3]

Secuencia de las posturas de los virreyes y la posición de sus escudos de armas.
Secuencia de las posturas de los virreyes y la posición de sus escudos de armas.

Ahora bien, otro rasgo en común entre éstos es la utilización de una boca de escudo cuadrilonga redondeada, conocida como escudo español;  así como  la decoración externa de los escudos, compuesta por una cartela de colores, una corona, y en el caso de Luis de Velasco y Alarcón un águila de dos cabezas por cimera, que recuerda al águila bicéfala que acoló Carlos V a sus armas; en los casos de Lorenzo Suárez y Luis de Velasco y Castilla, por cimera un águila negra coronada, relacionado con el águila de san Juan utilizada por los Reyes Católicos como soporte de sus armas; y para el particular de Moya de Contreras, un capelo de obispo. Las cartelas, si bien son de diferentes colores, poseen una estructura casi idéntica en todos los cuadros, lo que habla de la intencionalidad de dar unidad al conjunto retratístico.

Los escudos de armas de los primeros diez virreyes, donde se aprecia las cartelas casi idénticas, coronas, águilas y el capelo de obispo.
Los escudos de armas de los primeros diez virreyes, donde se aprecia las cartelas casi idénticas, coronas, águilas y el capelo de obispo.

Los virreyes novohispanos y sus escudos de armas

Los escudos de armas son imágenes que representan la pertenencia a ciertos linajes; así, el retrato de los virreyes es testimonio de las relaciones familiares expresadas en la imagen.

A continuación se enlistan los primeros diez virreyes novohispanos, con una síntesis genealógica y con el blasonado de su escudo tal como aparece en la serie de retratos, en algunos casos hay divergencia entre el escudo pintado y la tradición heráldica, misma que es explicada de manera breve. [4]

Antonio de Mendoza y Pacheco

1. Antonio de Mendoza y Pacheco, nació en 1495 en Granada, España; fue hijo del matrimonio de Íñigo López de Mendoza y Quiñones, II conde de Tendilla y I marqués de Mondéjar, con Francisca Pacheco y Portocarrero. Se desempeñó como virrey en Nueva España de 1535 a 1550.

El escudo pintado en el retrato del virrey Mendoza fue creado por Diego Hurtado de Mendoza al unir las primitivas armas de los Mendoza (en sinople, una banda de gules, perfilada de oro) con las de su esposa Leonor Lasso de la Vega (en oro, la salutación angélica AVE MARÍA GRATIA PLENA en azur). De este matrimonio nació Íñigo López de Mendoza y de la Vega, I marqués de Santillana, padre de Íñigo López de Mendoza y Figueroa, I conde de Tendilla, quien fue padre de Íñigo López de Mendoza y Quiñones, padre del primer virrey novohispano.

Blasonado: Cuartelado en aspa. Primero y cuarto, en sinople, una banda de gules, perfilada de oro. Segundo, en oro GRATIA PLENA. Tercero, en oro AVE MARIA. Al timbre corona real abierta.

 

Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón

2. Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón, nació en 1511 en Carrión de los Condes, España, como primogénito de Antonio Velasco, II señor de Salinas del río Pisuerga, y de Ana de Alarcón. Se desempeñó como virrey de la Nueva España de 1550 a 1564.

En este escudo apenas es identificable una de las figuras que conforman la bordura, a diferencia del campo del escudo, conformado por un jaquelado de oro y veros. En la parte alta se aprecia un compón de gules con un castillo de oro, seguido por compones de plata y unas figuras curvilíneas en gules, que en heráldica no existen, por lo que se deduce que se trata de compones de gules distorsionados durante alguna restauración.

 Al comparar este escudo con el de Luis de Velasco hijo, se aprecia la misma composición heráldica con base en un jaquelado, ahora de plata y veros, y una bordura componada, alternados, de gules, un castillo de oro; de plata, un león de oro. Con base en esto, se puede extrapolar que la bordura del blasón de Luis de Velasco padre tiene la misma composición que la de su hijo, pues es sabido que los escudos se transmitían de padres a hijos. Así, el blasonado de dicho escudo queda como sigue:

Jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros. Bordura componada, alternados, de gules, un castillo de oro; de plata, un león cosido de oro. Al timbre una corona real abierta y por cimera un águila bicéfala.

Este blasonado difiere, específicamente en lo que respecta a la bordura, del propuesto por Jesús Galindo y Villa, pero coincide con el desplegado de Heráldica de los virreyes de Nueva España, del mismo autor. El blasonado de Galindo y Villa es el que sigue: “Escudo jaquelado, ocho escajes ó jaqueles de oro y siete de veros de plata y azur, bordura de gules y ocho aspas de oro”. [5]

 

Gastón de Peralta

3. Gastón de Peralta, nació en 1516 en Pau, Baja Navarra, hoy Francia, como primogénito de Antonio de Peralta y Velasco, II marqués de Falces y Ana de Bosquet, hija del barón de Pouget, Juan du Bosquet. Fue virrey de Nueva España de 1556 a 1568.  Escudo: En gules, un grifo de oro. Bordura cocida de gules con ocho aspas de oro.

 

Martín Enríquez de Almansa

4. Martín Enríquez de Almansa, fue el tercer hijo del matrimonio del I marqués de Alcañices, Francisco Fernández de Almansa, con Isabel de Ulloa. Los Enríquez de Almansa descendían del rey de Castilla, Alfonso XI; los Enríquez fueron almirantes de Castilla durante el siglo XIV. Juana Enríquez, madre del rey Fernando el Católico, era del mismo linaje. Martín Enríquez fungió como virrey de Nueva España de 1568 a 1580.

Mantelado en curva. En plata, un león de gules. Mantelado de gules y en cada enmanteladura cargado un castillo de oro [6]. Al timbre una corona real abierta.

 

Lorenzo Suárez de Mendoza

5. Lorenzo Suárez de Mendoza nació durante la segunda década del siglo XVI en Guadalajara, España, fue hijo de Alonso Suárez de Mendoza, III conde de la Coruña, vizconde de Torija y comendador de Mohernando en la orden de Santiago y  Juana Jiménez de Cisneros y Zapata, sobrina del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros. Su bisabuelo fue Lorenzo Suárez de Mendoza, hijo de Íñigo López de Mendoza y de la Vega, I marqués de Santillana, bisabuelo del primer virrey Antonio de Mendoza, que era  su primo segundo. Fungió como virrey de la Nueva España de 1580 a 1583.

Escudo: Cuartelado en cruz. Primero, las arma de los Mendoza. Segundo, cuartelado; primero y cuarto de gules, un castillo de oro; segundo y tercero de plata, un león cosido de oro. Tercero, jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de azur. Cuarto, jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete gules, de Cisneros. Sobre el todo un escusón de oro con cinco hojas de higuera de sinople puestas en aspa, que corresponde al linaje Figueroa. Al timbre corona real abierta, por cimera un águila de sable, picada y coronada de oro.

 

Pedro Moya de Contreras

6. Pedro Moya de Contreras nació en Pedroche, Córdoba, alrededor  de 1530; fue hijo de Pedro Muñoz de Moscoso y de Catalina Moya de Contreras. Se desempeñó como virrey de 1584 a 1585.

Escudo: Cuartelado en cruz. Primero de oro, una cabeza arrancada de lobo, lampasada de gules, que es de los Moscoso. Segundo de gules, una escalera de oro. Tercero de veros. Ambos de los Moya. Cuarto de plata, tres palos de azur, de los Contreras. Bordura de sinople con ocho aspas de oro. [7] Por timbre un capelo de obispo.

 

Álvaro Manrique de Zúñiga

7. Álvaro Manrique de Zúñiga nació durante la cuarta década del siglo XVI en España, fue hijo del IV duque de Béjar, Francisco de Zúñiga y Sotomayor, y Teresa de Zúñiga Manrique de Lara. Su abuelo paterno fue Francisco de Sotomayor, V conde de Belalcazar, hijo de Alonso Francisco de Sotomayor y Enríquez, IV conde de Belalcazar. Fue virrey de Nueva España de 1585 a 1590.

Escudo: Partido. Primero de plata, una banda de sable; puesta en orla una cadena de oro de ocho eslabones, de los Zúñiga. Segundo, cuartelado en cruz; primero y cuarto de plata, dos calderas cosidas de oro puestas en palo, fajadas de gules y gringoladas de siete sierpes de sinople; segundo y tercero, jaquelado de nueve piezas, cinco de plata y un león cosido de oro; cuatro de gules y un castillo de oro. Escusón con las armas de los Enríquez. Por timbre una corona real abierta.

 

Luis de Velasco y Castilla

8. Luis de Velasco y Castilla nació en España en 1539, fue hijo del segundo virrey de la Nueva España, Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón y Ana de Castilla. Fungió como de virrey en dos ocasiones, primero de 1590 a 1595 y después de 1607 a 1611. En este retrato, los compones de la bordura del escudo son identificables, al contrario que en el escudo de su padre.

Escudo: Jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros. Bordura componada, alternados de gules, un castillo de oro; de plata, un león cosido de oro. Al timbre una corona real abierta y por cimera un águila de sable, picada y coronada de oro.

 

Gaspar de Zúñiga y Acevedo

9. Gaspar de Zúñiga y Acevedo, nació en Monterrey, España, en 1560, fue el primogénito del matrimonio del IV conde de Monterrey, Gerónimo de Acevedo y Zúñiga, con Inés de Velasco y Tovar, hija de los marqueses de Berlanga. Su abuelo paterno fue Alonso de Zúñiga Acevedo y Fonseca, III conde de Monterrey, señor de Biedma y Ulloa. Fue virrey de Nueva España de 1595 a 1603.

En este caso, el primer cuartel del escudo corresponde a los Acevedo; sin embargo, posiblemente gracias a una desafortunada restauración, los colores originales fueron cambiados, así, en vez de verse un lobo pasante sobre un campo de plata, parece que fue pintado un león de gules sobre plata. Ante esta discrepancia opté por blasonar el escudo de los Acevedo conforme a sus armas más conocidas. [8] Para el segundo cuartel también hay un notable cambio de color, pues la cadena de oro del escudo de los Zúñiga, fue sustituida por otra de sable o “gris”, color que no existe en la terminología heráldica. Para este caso sigo la misma directriz tomada para el cuartel de los Acevedo.  Para el tercer cuartel, el esmalte de las calderas no queda claro, podría ser sable, lo que las haría una variante de las de Biedma (en oro, un palo de gules acostado de ocho calderas de sable, cuatro a cada lado). [9]

Escudo: Cuartelado. Primero, cuartelado; primero y cuarto de oro, un acebo de sinople; segundo y tercero de plata, un lobo pasante de sable; bordura de gules con ocho aspas de oro.  Segundo, de Zúñiga. Tercero, tres palos cosidos de oro cargados de tres, dos y tres calderas de esmalte no reconocible puestas en palo. Cuarto, jaquelado de quince piezas, ocho de plata y siete de oro, cargadas de dos fajas de sinople. Escusón de oro, cinco estrellas de gules puestas en aspa, que son las armas de los Fonseca. Por timbre una corona real abierta.

 

Juan de Mendoza y Luna

10. Juan de Mendoza y Luna nació en Guadalajara, España, en 1571, hijo del matrimonio de Juan de Mendoza y Luna, II marqués de Montesclaros con Isabel Manrique de Padilla. Su abuelo fue Rodrigo de Mendoza y Luna, I marqués de Montesclaros, hijo a su vez de Diego Hurtado de Mendoza, sobrino de Íñigo López de Mendoza y Quiñones, padre del primer virrey, Antonio de Mendoza. Se desempeñó como virrey novohispano de 1603 a 1607.

Escudo: Partido. Primero, de Mendoza. Segundo, cortado; primero, de gules, una luna ranversada de plata; segundo, de plata. Al timbre corona real abierta.

 

Conclusión

Después de este breve análisis sobre los escudos de armas de los virreyes novohispanos, destaca que los mismos fueron colocados en los retratos no como un adorno sino como signo de pertenencia a familias de renombre o notable antigüedad, esto especialmente en el caso de los virreyes del linaje Mendoza y del virrey Enríquez de Almanza, cuyos ancestros pertenecieron a familias vinculadas a la realeza española. Además, el uso de los escudos en los retratos revela la importancia que en aquella época tenía la heráldica, relevancia que se fue diluyendo con el paso del tiempo y el decaimiento de las monarquías y el avance de los regímenes democráticos.

Las discrepancias encontradas entre los escudos pintados en los retratos y los compilados en los nobiliarios bien revelan restauraciones mal logradas, lo que plantea la necesidad de estudios más profundos, especialmente los que implican el análisis de materiales.


Fuentes consultadas

  • Cadenas y Vicent, Vicente. Repertorio de blasones de la comunidad hispánica, tomo I, Madrid: Hidalguía, 1987.
  • Ciancas, María Esther y Bárbara Meyer. Pintura de retrato colonial (siglos XVI-XVIII) Catálogo de la colección del Museo Nacional de Historia. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 1995.
  • Galindo y Villa, Jesús. Guía para visitar los salones de historia de México del Museo Nacional, México: Imprenta del Museo Nacional, 1895.
  • García Purón, Manuel. México y sus gobernantes. México: Porrúa, 1964.
  • Herrera Casado, Antonio. “Heráldica Mendocina de Guadalajara” en Wad-al-Hayara, número 13, 1986. Castilla-La Mancha: Universidad de Castilla-La Mancha, 195-248 (http://www.uclm.es/ceclm/b_virtual/revistas/wad_al_hayara/index.htm).
  • Rodríguez Moya, Inmaculada. La mirada del virrey: Iconografía del poder en la Nueva España. Castelló de la Plana: Publicacions de la Universitat Jaume I, 2003.
  • Rubio Mañe, José Ignacio. Introducción al estudio de los virreyes de Nueva España, 1535-1746, volumen I. México: UNAM, 1955.
  • Sánchez Rodrigo, Julio. Pedro Moya de Contreras: Maestrescuela de la Catedral de Canarias (1566-1572) y arzobispo de México (1573-1591). Las Palmas de Gran Canaria: Nueva Gráfica, 2006.
  • Sarabia Viejo, María Justina. Don Luis de Velasco, virrey de Nueva España 1550-1564, Sevilla: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Escuela de Estudios Latinoamericanos, 1978.
  • Sariñana y Cuena, Isidro. Llanto del Occidente en el ocaso del más claro sol de las Españas. México: Bernardo Calderón, 1666.
  • Messía de la Cerda y Pita, Luis F.. Heráldica española. Madrid: Aldaba Ediciones, 1990.

NOTAS


[1] Inmaculada Rodríguez Moya, La mirada del virrey: Iconografía del poder en la Nueva España  (Castelló de la Plana: Publicacions de la Universitat Jaume, 2003), 132.

[2] Isidro Sariñana y Cuenca, Llanto del Occidente en el ocaso del más claro sol de las Españas (México: Bernardo Calderón, 1666), 15.

[3] Imágenes tomadas de http://www.tesorospalaciosreales.gob.mx/tesoros.php?sala=10

[4] “Blasonado” es la descripción escrita de un escudo de armas bajo un código especial diseñado por lo heraldistas para la transmisión de dichas imágenes por medio de la palabra.

[5] Jesús Galindo y Villa, Guía para visitar los salones de historia de México del Museo Nacional, (México: Imprenta del Museo Nacional, 1895), 12.

[6] Luis F. Messía de la Cerda y Pita, Heráldica española (Madrid: Aldaba Ediciones, 1990), 114.

[7] Cfr. Jesús Galindo y Villa, Guía para visitar los salones de historia de México del Museo Nacional, 16. Donde señala que la bordura es de gules.

[8] Vid. Vicente Cadenas y Vicent, Repertorio de blasones de la comunidad hispánica, tomo I (Madrid: Hidalguía, 1987), 28.

[9] Ibídem, 331.

1 Comentario

  • Carlos de Mendoza dijo: 25 abril, 2014 at 11:37 am

    Me parece increíble que se hagan publicas este tipo de investigaciones ya que nos permite conocer un poco mas de la historia, en lo personal me ha gustado mucho.
    Ignoro si mi árbol genealógico se extiende hasta estos personajes, pero da igual, lo importante es conocer. Por desgracia no se me da bien la historia aunque me encanta, siempre encontramos algo nuevo que aprender.

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